El 1 de mayo es el Día Internacional de los Trabajadores y la conmemoración del movimiento obrero a nivel mundial. Aunque en muchos países es un día festivo y a menudo es percibido como tal, la realidad es que se trata de una jornada reivindicativa y de lucha, nacida en pleno apogeo de la Revolución Industrial, una época donde las condiciones laborales eran insalubres y la explotación en las fábricas era la norma.
¿Por qué ese día?
El 1 de mayo de 1886, la Federación Estadounidense del Trabajo, apoyada por otras organizaciones obreras como la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, declaró que la jornada laboral debería ser de 8 horas en lugar de las 18 horas máximas que establecía la ley en ese momento, bajo la consigna de «ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso». Esta fecha no fue casual: marcaba un ultimátum patronal, amenazando con paralizar el país si no se aceptaban sus condiciones.
¿Qué sucedió entonces?
Ese mismo día se iniciaron masivas jornadas de huelga, secundadas por más de 300.000 obreros en todo el país, que tuvieron sus episodios más duros en la fuertemente industrializada ciudad de Chicago. Durante una concentración a las puertas de la fábrica McCormick que derivó en una batalla campal, la policía disparó a quemarropa, con el saldo de 6 muertos y decenas de heridos.
La posterior protesta pacífica en la plaza de Haymarket el 4 de mayo terminó en tragedia cuando un desconocido arrojó una bomba contra los agentes, desatando una represión brutal que dejó 38 trabajadores asesinados por la policía y 200 heridos. Los hechos terminaron en un juicio amañado y sin pruebas, diseñado como castigo ejemplarizante, en el que se condenó a la horca a 5 sindicalistas y anarquistas, los cuales pasarían a la historia como los Mártires de Chicago. A finales de ese mes, cientos de miles de trabajadores obtuvieron la jornada de 8 horas. Poco después, en 1889, la Segunda Internacional reunida en París fijaría el 1 de mayo como día de huelga simultánea a nivel mundial, lo que sirvió de base para que los derechos laborales se extendiesen en muchos otros países gracias a la lucha obrera durante las siguientes décadas.
¿Qué se hace el Primero de Mayo?
Durante la jornada del Primero de Mayo, es habitual en muchos países que se celebren manifestaciones, concentraciones o incluso marchas oficiales. En dichos eventos se suelen poner de manifiesto las reivindicaciones actuales de la clase trabajadora frente a los nuevos retos laborales, por lo que no se trata de una jornada festiva, sino de una jornada de lucha, siendo este componente principal incluso más allá de la parte conmemorativa y del homenaje a quienes pagaron con su vida la conquista de nuestros derechos.