Tu salud no es un periférico: guía para exigir equipos en buen estado

Recientemente, desde la sección sindical de CCOO, lanzamos una encuesta para evaluar las condiciones de nuestros periféricos. Los resultados han sido contundentes: una inmensa mayoría de los que han participado ha calificado el estado de los mismos (cascos, ratones, teclados, etc.) como malo (podéis ver el histórico de las encuestas en la sección correspondiente; si quieres participar en las próximas acciones, busca el QR de invitación al canal de Telegram en la oficina o solicita a un delegado una invitación).

Trabajar en una empresa de atención al cliente exige pasar toda nuestra jornada sentados frente a una pantalla, tecleando y atendiendo llamadas. Cuando las herramientas de trabajo fallan o están deterioradas, no solo baja la calidad del servicio, sino que nuestra salud física y mental asume el coste.

Desde CCOO queremos recordaros que trabajar con equipos en buen estado no es un capricho, es un derecho amparado por la ley. A continuación, os detallamos el marco jurídico que nos protege, los graves riesgos clínicos a los que nos exponemos y la guía paso a paso para exigir su sustitución.

El marco legal: ¿qué dice la ley sobre nuestros equipos?

La empresa tiene la obligación legal ineludible de garantizar nuestra seguridad y salud. Nuestro marco de protección es amplio y contundente (esto es solo un ejemplo de toda la parte legal que ampara nuestros derechos):

  • Estatuto de los Trabajadores (ET): En sus artículos 4.2.d y 19.1 consagra nuestro derecho básico a la integridad física y a una adecuada política de prevención de riesgos laborales.
  • Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL): El Artículo 14 establece el derecho a la protección frente a los riesgos, y el Artículo 17 especifica que «el empresario adoptará las medidas necesarias con el fin de que los equipos de trabajo sean adecuados (…) de forma que garanticen la seguridad y la salud de los trabajadores».
  • Real Decreto 1215/1997 sobre equipos de trabajo: Su artículo 3 obliga a la empresa a proporcionar equipos adecuados al trabajo a realizar y a garantizar su mantenimiento preventivo y correctivo para que conserven sus prestaciones de seguridad.
  • Real Decreto 488/1997 sobre PVD (Pantallas de Visualización de Datos): Nuestra normativa de referencia para empresas en el ámbito del Contact Center. Su Anexo es de obligado cumplimiento y define los requisitos mínimos de diseño y ergonomía para pantallas, teclados, mesas y asientos.
  • Real Decreto 1299/2006: Que aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social, donde se recogen muchas de las lesiones descritas a continuación como contingencias profesionales derivadas de posturas forzadas y movimientos repetitivos.

Riesgos clínicos y enfermedades por el uso de periféricos en mal estado

No ignores las molestias ni las normalices. Un teclado duro o unos cascos deteriorados pueden derivar en patologías crónicas y bajas médicas de larga duración.

Auriculares

  • Motivos para exigir el cambio: Las almohadillas están rotas, desintegradas o no tienes unas de uso exclusivamente personal e intercambiable (o no existe la posibilidad de intercambio de almohadillas, por lo que debes exigir un periférico específico). El brazo del micrófono está flojo y se cae constantemente. El cableado está pelado, con empalmes, o la conexión falla si te mueves. Sufres ruido blanco continuo, chasquidos estáticos o el volumen máximo es tan bajo que debes apretarte el casco contra la oreja.
  • Patologías y enfermedades:
    • Dermatológicas e Infecciosas: Dermatitis de contacto por el roce continuo del plástico o metal duro, y otitis por la acumulación de bacterias en esponjas degradadas y de uso común.
    • Auditivas: Hipoacusia (pérdida progresiva de audición), Acúfenos/Tinnitus (zumbidos crónicos) y trauma acústico severo por la necesidad de subir el volumen al máximo para compensar el mal sonido o por interferencias bruscas.
    • Musculoesqueléticas: Tortícolis, cervicalgias y contracturas severas de trapecio por la flexión cervical constante para acercar la boca a un micrófono defectuoso.

Ratón

  • Motivos para exigir el cambio: Los pulsadores están duros, no responden a la primera o hacen «doble clic» involuntario. La rueda central (scroll) se atasca o gira en vacío. El láser es errático, haciendo que el puntero tiemble o se congele, obligándote a levantar el ratón repetidamente. La parte inferior está degradada y el movimiento no es fluido. El tamaño es desproporcionado para tu mano, forzando un agarre en forma de «garra».
  • Patologías y enfermedades:
    • Síndrome del Túnel Carpiano: Compresión del nervio mediano que causa adormecimiento, hormigueo y pérdida de fuerza en la mano.
    • Epicondilitis (Codo de tenista): Inflamación de los tendones que unen los músculos del antebrazo con el codo.
    • Dedo en gatillo (Tenosinovitis estenosante): Inflamación de los tendones de los dedos que hace que se queden atascados en posición de flexión debido a la dureza del clic.
    • Gangliones: Quistes articulares en la muñeca derivados de la fricción y la mala postura continuada.

Teclado

  • Motivos para exigir el cambio: Teclas «rebeldes» que se atascan o requieren golpes fuertes para registrarse (multiplicando el esfuerzo al gestionar correos o chats). Las letras están borradas por el desgaste, lo que genera inseguridad visual. Faltan las patillas traseras de elevación, haciendo que el teclado «cojee» o quede totalmente plano.
  • Patologías y enfermedades:
    • Tenosinovitis de De Quervain: Inflamación dolorosa de los tendones de la base del pulgar por la apertura forzada de la mano.
    • Sobreesfuerzo en las falanges que puede acelerar procesos de artrosis prematura en las manos debido al impacto constante (microtraumatismos repetitivos) contra teclas defectuosas.

Sillas

  • Motivos para exigir el cambio: El sistema de bloqueo del respaldo está roto (se va hacia atrás al apoyarte o queda fijado en un ángulo incómodo). El pistón de gas ha cedido y el asiento se hunde lentamente mientras trabajas. Una o varias ruedas están trabadas. Los apoyabrazos están rotos, bailan o no se pueden regular en altura.
  • Patologías y enfermedades:
    • Estructurales: Lumbalgias crónicas, ciática, hernias discales y desarrollo de escoliosis o cifosis postural por falta de soporte en la columna.
    • Vasculares: Compresión de los vasos sanguíneos en la parte posterior de los muslos que deriva en varices, edemas severos y aumenta el riesgo de Trombosis Venosa Profunda (TVP) al dificultar el retorno venoso.

Pantallas

  • Motivos para exigir el cambio: Parpadeos constantes, bajo contraste, píxeles muertos en zonas de lectura, o imposibilidad física de ajustar su altura e inclinación.
  • Patologías y enfermedades:
    • Síndrome Visual Informático (SVI): Sequedad ocular severa, hiperemia (ojos rojos), visión borrosa y fotofobia.
    • Migrañas crónicas y cefaleas tensionales derivadas de la fatiga visual.
    • Trastornos cervicales crónicos, ya que el cuerpo se ve forzado a adaptarse a la posición fija de la pantalla, en lugar de que el equipo se adapte a la biometría del trabajador.

Cómo solicitar el cambio de tu equipo

Si detectas que alguno de tus periféricos está en mal estado o no cumple con las condiciones mínimas de higiene, no te resignes a convivir con la incomodidad, el riesgo o el dolor. Sigue estos pasos:

  • Comunicación formal y por escrito: Reporta inmediatamente el estado del equipo a un coordinador; hazlo en principio de manera oral y, en caso de negativa, a través de correo electrónico. Detalla explícitamente cómo el defecto afecta a tu postura, visión o audición, o puede poner en riesgo tu salud (por ejemplo, por no disponer de almohadillas personales en los auriculares). Guarda un pantallazo o comprobante de esta solicitud.
  • Acude a un Delegado: Si en un plazo razonable (24/48 horas) no te han sustituido el equipo, reenvía el comprobante a la sección sindical de CCOO (ccooabante@gmail.com). Los delegados tenemos la potestad y las herramientas legales para exigir la reposición inmediata ante el Comité de Seguridad y Salud.
  • Evaluación de riesgos y derivación a la mutua: Si el uso de un equipo defectuoso ya te está causando sintomatología (dolor de muñecas, cuello, pérdida de audición, pinchazos), notifícalo por escrito a la empresa solicitando volante para acudir a la mutua por contingencia profesional. Se trata de un daño derivado directamente de las herramientas proporcionadas para tu puesto de trabajo, no de una enfermedad común. Tenéis más información en la intranet (Sharepoint) en el apartado «Seguridad y salud > ¿Qué hacer en caso de accidente laboral?».
    Atención: Es muy habitual que las mutuas intenten derivarte a tu médico de cabecera (Seguridad Social) para no asumir el coste. Si la mutua se niega a atenderte alegando que es «enfermedad común», pide que te den esa negativa por escrito. Con ese documento, ve a tu médico de la Seguridad Social para que te trate y ponte en contacto inmediatamente con CCOO para considerar iniciar un «Expediente de Determinación de Contingencia» ante el INSS.

Desde CCOO no vamos a permitir que la reducción de costes se haga a costa de nuestra salud. Un servicio de calidad empieza por unas condiciones dignas y seguras para quienes sacamos adelante la campaña cada día.